Enrique REVILLA, un embajador de Burgos y DOLINA, “cerveceando” y pedaleando hasta Santiago siguiendo…. “el camino de las estrellas”.

Hace unas semanas nuestro amigo Enrique nos notificó que comenzaría su personal peregrinaje a Santiago partiendo, en bicicleta, desde su pueblo (Castrillo del Val – Burgos).

Tarjeta

Llévate unas DOLINAS para el camino”. Tiempo le faltó para esbozar una sonrisa y agarrar cuatro botellas y meterlas en las alforjas 🙂
Su camino, al igual que la vida no ha sido un paseo, ha tenido montañas, valles, zonas difíciles, zonas más amables. El tiempo meteorológico ha sido variado, pero la lluvia era un riego que ha refrescado su sangre, el viento le cargaba de energía y potencia, el sol le calentaba el espíritu inundándole de vitalidad y esperanza y el frío conservaba su energía y mantenía su mente centrada en su destino.

A veces los elementos le hacían sentirse desnudo, frágil, indefenso ante los ojos de la naturaleza, pero al mismo tiempo le enseñaban a nutrirse del aire, del agua, del vuelo de las aves, de los sonidos del bosque, del árbol majestuoso, de la montaña impasible en el horizonte.

Ha recorrido diferentes paisajes, ha oído diferentes lenguas y acentos, ha respirado variados olores y todos y cada uno representa un denominador común: Tú solo ante el reto.

Ha conocido a otros peregrinos con los que se han formado lazos de unión y hermanamiento y se han sentido iguales por haber culminado el camino, quizás porque todos han aprendido el lenguaje de los lugares mágicos por los que han pasado.

Santiago te hace sentir algo nuevo que enriquece tu espíritu y seguro que se siente diferente y quizás sea pretencioso, pero tal vez más cerca de la verdad.

Su sueño se hizo realidad, la meta que se había fijado fue alcanzada.

Y ahora toca continuar el Camino de la vida, eso si, con fuerzas renovadas y con un conocimiento mayor de las posibilidades que posee cada uno y de la fuerza que tiene en creer en uno mismo y de lo que es capaz de hacer cuando uno se lo propone y cree firmemente en ello.

¡ULTREIA!

 

Después de este “inspirado” prologo, reproducimos un pequeño resumen de extenso diario de ruta, etapa a etapa:

Primera etapa: Castrillo-Sahagun (145 km’s). Sencilla y muy fluida. Paradas en Castrojeriz a almorzar y en Carrión de los Condes a comer. Más bien frio y mucho aire en contra, pero sin problemas. Los últimos km’s lloviendo a mares. Buen comienzo 

Segunda etapa: Sahagun-Astorga (110 km’s). Mejor tiempo y menos aire aunque también en contra. DOLINA ha triunfado en León, todo el mundo preguntándome por ella. Había feria de cerveza artesana en la ciudad. “¿Esta es la famosa DOLINA?”. Pues mira por donde esta es, si señor, jajajajaja.

Tercera etapa: Astorga-La Portela de Valcarce (100 km’s). Bastante buen día y primera cota gorda. La Cruz de Ferro a 1500 m. Me quedo a unos 20 km de O Cebreiro, que lo dejo para mañana. Ya cerca de Galicia. Nervios.

O Cebreiro

Cuarta etapa: La Portela de Valcarce-Palas de Rei (115 km’s). Para empezar, 30 km de subida interminable entre niebla lluvia y frio. Dos horas y media para subir hasta O Cebreiro y el alto de Poio. Después hasta llegar a Palas un continuo sube-baja con caminos llenos de piedras que te deja las piernas apañadas y sin parar de llover. Vaya día!

Cerveceando

Quinta etapa y última: Palas de Rei-Santiago (75 km’s). Lo que en principio tenía que ser una etapa tranquila se ha complicado bastante. Al frio y el agua se ha juntado los tremendos repechos que no terminaban nunca con unas pendientes tremendas y las bajadas bastante complicadas y técnicas. Pues a todo esto hay que añadir el barro que ha estado presente la mayoría de la etapa y lo ha dificultado todo. Por el camino he encontrado una cerveza artesanal “La Peregrina”. He comprado una de recuerdo que ha acompañado a DOLINA los últimos 30 km. Y así he llegado a Santiago y las 13:15 doy por terminada la aventura.

Enrique y su camino de las estrellas